Don Lorenzo Castro

Es un hombre muy serio, padre de Lola y Silvia, abuelo de Sara, jefe y suegro de Paco y Pepa. Lleva 41 años en la comisaría de San Antonio y 24 como comisario. No puede entender la torpeza de su yerno y sus hombres. En un principio tampoco soportaba a Pepa, la hermana de Paco, por ser lesbiana, aunque acaba aceptando que salga con su hija y la terminan queriendo como una hija más. Se enamorará de Ruth, la ex psicóloga de la comisaría, a la que acaba matando durante el secuestro de la comisaría, al enterarse de que esta pertenece a la banda de Uriarte y esta infiltrada en la comisaría. Continuamente dirigirá a sus «santos cojones» las decisiones de Paco y sus hombres. Ahora vive con Paco y Mariano. Un año después del caso Káiser, la vida no se lo ha puesto fácil, sufrió un duro golpe en la cabeza y tenía perdidas de memoria, fue al hospital, narcotizado por sus hombres y ahora se ha recuperado. Resolvió el caso G-8 junto a Paco y sus hombres. Participara de manera directa en el caso del Caníbal satánico. Será uno de los responsables de la muerte de Satán al dirigir el operativo que se llevó a cabo para detenerle.